CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE EL USO DEL
TERRITORIO
Jorge Manuel Dengo
Vicepresidente de la República, 1986-1990
Consultor Proyecto SINADES
ATN/SF/4717-CR
El concepto de ordenación u ordenamiento del
territorio es esencialmente un término geográfico. Caracteriza los procesos de
investigación y análisis de los espacios territoriales para facilitar la
identificación y la clasificación de los componentes morfológicos y
ambiental-ecológicos que integran físicamente un espacio regional definido. Esto permite
establecer relaciones concretas entre el territorio y sus recursos y las actividades de la
población que se ubica en ellos o que en una forma u otra los utiliza o aprovecha.
Esta definición ha sido adoptada en español como
equivalente a los términos amenagement du territorie en francés, land
planning en inglés y land plannung o raunordnugn en
alemán. Cito estos vocablos anteriores para hacer énfasis en que el concepto de
ordenamiento territorial está debidamente establecido y consolidado en la mayor parte de
los países occidentales y forma la base para el establecimiento de medidas de carácter
urbano, políticas de calidad ambiental y estudios de desarrollo regionalizado, que es la
mejor forma de dinamizar, geográficamente, la economía de las diversas áreas que
constituyen una nación.
El origen de esta disciplina proviene igualmente de
Francia, de Alemania y de los países sajones y no es un vocablo arbitrariamente
utilizado. Todos los países de Europa Occidental así como los Estados Unidos y Canadá
están acostumbrados a utilizar los recursos de esta disciplina para estudiar las
características de su territorio, y más recientemente, para vincularlos a los procesos
de desarrollo sostenible y de calidad del medio ambiente.
Es la forma de utilizar la geografía aplicada para
relacionar las actividades de la población con las características de la región que
ocupa. Tiene dos modalidades especialmente importantes:
- El estudio sistemático de los elementos que constituyen cada región
o espacio geográfico (geografía, morfología, geología, clima y dotación de recursos
naturales, ya sean de origen biológico o de origen mineral). Esto permite diferenciar los
recursos renovables de los no renovables y orientar las políticas de desarrollo
sostenible para garantizar, según las definiciones de la Agenda 21 de las Naciones
Unidas, la calidad de vida de las presentes generaciones y asegurar el disfrute de las
generaciones futuras.
- En general las actividades de ordenamiento espacial se consideran en
dos categorías básicas diferentes:
- La categoría urbana, que permite estudiar todos los problemas
físicos, sociales, culturales y económicos relacionados con el funcionamiento y
desarrollo de las ciudades y otros centros poblados.
- El estudio de las regiones rurales con sus diferentes
características, tales como áreas agrícolas, áreas forestales, parques, reservas y
zonas vulnerables.
En cuanto a las áreas urbanas, en la mayor parte de
los países existen planes y normas regulatorias para clasificar los diferentes usos del
territorio, incluyendo en muchos casos el catastro para efectos de impuestos,
restricciones de tipo arquitectónico, los estudios de tránsito y transporte, los de
seguridad y emergencias, etc. Estas regulaciones son consecuencia lógica de las
necesidades de crear condiciones adecuadas de vida y en ningún caso han representado
criterios ideológicos, sino juicios de carácter técnico universalmente aceptados.
El estudio de las regiones rurales es especialmente
para producir información básica para los usuarios de las mismas que deben tomar
decisiones inteligentes respecto a sus actividades, por ejemplo los estudios de suelos, de
aguas y de cuencas, bosques y otros recursos naturales, etc. En esta forma la geografía
aplicada, combinada con otras disciplinas, contribuye a orientar el desarrollo racional y
sostenible de la plataforma física y las actividades que en ella se realizan.
En el caso de las áreas urbanas, los sistemas
regulatorios están basados, en todos los países occidentales, en normas de fuerte
aplicación legal, generalmente administradas por las mismas comunidades y los gobiernos
locales, tales como permisos de construcción, designación de áreas industriales,
comerciales y residenciales, etc.; estudios catastrales y estudios de flujo de tránsito y
vialidad, etc.
En el caso de las regiones rurales, los estudios
hechos por diferentes instituciones son de carácter indicativo y orientador, y solamente
obedecen a restricciones legales cuando se trata de parques nacionales y de áreas
especialmente dedicadas y vulnerables que requieren protección especial.
Es importante aclarar todo lo anterior, por cuanto
el ordenamiento territorial no supone un sistema legal restrictivo por sí mismo, ni es un
sistema de planificación de carácter central, sino una forma de ofrecer información a
ser utilizada inteligente y responsablemente por los ciudadanos. Por otra parte, es
importante destacar que los países occidentales, de origen democrático-capitalista son
los que más han utilizado estas técnicas para asegurar la sostenibilidad de las
actividades de la población en sus territorios. Los esfuerzos por conservar la
naturaleza, por controlar el deterioro de los recursos y la contaminación ambiental son
los que han permitido crear poco a poco la cultura y la conciencia de la sostenibilidad en
el mundo.
Frente a esto contrastan los países de la Europa
Oriental y sus esquemas totalitarios y centralizados. Es notorio el desorden en la
utilización del territorio y los recursos, y los procesos de pérdida de calidad de vida
por la contaminación y el agotamiento de su ecología. En estos países el deterioro
político y la degradación ambiental han ido de la mano y actualmente se reflejan en los
problemas económicos y administrativos que los caracterizan. Diversos estudios de
carácter económico y ambiental consideran que en muchos casos no hay posibilidades ya de
restitución o recuperación de las características deseables de sus territorios.

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